IoT en 2026: los nuevos desafíos que están cambiando la manera en que trabaja la industria
Durante muchos años, cuando la gente hablaba de IoT en la industria, casi siempre pensaba en poner sensores y ver los datos en las pantallas. Esa etapa ya quedó atrás.
El año 2026 será importante para las empresas que trabajan con energía, agua y otras áreas claves de operación. La conversación ya no giró en torno a la tecnología, ahora el tema principal es el valor que la tecnología da al tomar decisiones, al momento de que las empresas sigan trabajando y cuando las empresas necesitan mostrar confianza ante los reguladores, los clientes y los inversionistas.
Este cambio tiene algunas ventajas para los clientes de eClariti. Pero también hay retos que se deben tener en cuenta antes.
De medir las variables a manejar los sistemas complejos
En 2026, las operaciones industriales trabajan como ecosistemas vivos. Energía, agua, activos, turnos, clima, mantenimiento y costos interactúan de forma permanente. Ahora el reto ya no es solo recoger los datos, el reto está en manejar muchas variables al mismo tiempo. Hay que ver cómo se conectan las variables y cómo unas pueden influir en otras. Un peak de consumo eléctrico deja de analizarse como un evento aislado y pasa a leerse junto con:
Condiciones de operación del equipo.
El comportamiento del proceso con el paso del tiempo.
Impacto en los costos, las emisiones y la continuidad de la producción.
Las plataformas IoT cambian y ahora funcionan como sistemas de lectura operacional. El dato solo tiene sentido cuando se junta con el contexto.
Los datos llegan en tiempo real. Las decisiones se toman en momentos clave.
La latencia empieza a ser un riesgo operativo. En las industrias intensivas, una alerta que llega tarde puede hacer que se pierda una oportunidad. La empresa puede tener una detención no programada, es posible que haya una sobrecarga, una desviación en el uso de agua o que la empresa no cumpla alguna norma.
En 2026, los clientes demandan alertas accionables, pensadas para personas que están en terreno, con poco tiempo y decisiones que tomar en minutos, no en informes mensuales. Esto implica:
Los umbrales inteligentes se ajustan para cada operación.
Las notificaciones son claras. También están priorizadas y tienen contexto.
La capacidad de usar el sistema desde diferentes dispositivos.
La IoT ya no solo observa las cosas, ahora ayuda en las tareas de todos los días.
Integración total: el fin de los sistemas aislados
Un reto grande es conseguir que todo funcione al mismo tiempo. Las empresas ya tienen ERP, CMMS, sistemas de Power BI, plataformas de sostenibilidad y reportes regulatorios. En 2026, agregar una nueva tecnología solo sirve si se comunica bien con todo el ecosistema digital.
Los clientes esperan que la IoT:
Alimente reportes ESG y normativos sin re-procesos.
Se incluye con el mantenimiento y la planificación.
Deje que los análisis avanzados se hagan sin tener que repetir el trabajo.
La interoperabilidad ya no es algo adicional. Ahora la interoperabilidad es necesaria para crecer.
La usabilidad y la adopción tienen que ver con la tecnología que la gente realmente usa, no solo con una tecnología que queda para admirar.
La tecnología debe servir para el día a día y no solo ser algo bonito. Un reto que muchas veces no se nota, pero que tiene mucho peso, es lograr que las personas dentro de la organización adopten el cambio.
Plataformas potentes que nadie usa terminan siendo invisibles para la organización. En 2026, la experiencia de uso se vuelve estratégica: navegación clara, visualizaciones comprensibles y reportes que hablan el lenguaje del negocio.
El foco se dirige hacia eso:
Interfaces pensadas para distintos perfiles.
Se puede ver bien las tendencias y también las excepciones.
Menos fricción para acceder, interpretar y compartir información.
Cuando alguien usa la plataforma todos los días en el trabajo, los datos valen más.
IoT como respaldo de confianza y cumplimiento
La regulación, la sostenibilidad y la transparencia ahora tienen más importancia. Las empresas tienen que enseñar datos claros para mostrar que cumplen las normas de energía, agua y medio ambiente. Los datos deben poder verificarse. En este caso, la IoT sirve como un apoyo claro que ayuda con las auditorías, los reportes y las decisiones importantes.
Ahora el desafío ya no es solo cumplir, sino lograr que el cumplimiento se convierta en una ventaja frente a otros, sobre todo en los sectores que exportan y en los sectores que tienen muchas reglas.
Viendo lo que viene
El 2026 pide una nueva forma de usar el IoT industrial. Menos foco en la tecnología por sí sola y más énfasis en cómo esa tecnología se integra, se entiende y se convierte en decisiones mejores.
Los clientes de eClariti pueden conocer mejor su operación si revisan todo con cuidado. Los clientes pueden ver los problemas antes de que pasen. Los datos ayudan a tomar decisiones sobre el negocio.
